Las autoridades regulatorias estadounidenses quieren acabar con el coladero de información que pueden suponer LinkedIn o Facebook.
En medio del escándalo Galleon, en el que el intercambio de información privilegiada podría haber causado ganancias ilícitas, los reguladores del mercado estadounidense se preguntan cómo puede afectar a las comunicaciones empresariales el creciente uso de las redes sociales.
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